Viaje a New York y Miami en junio de 1999, cuando todavía existian las Twin Towers...
Friday, September 17, 2004
NY 9-6-99
Asunto: NY/5/JMV/diario miércoles
Miércoles 9/6/99
Llegamos al aeropuerto JFK muy temprano a eso de las 6 de la mañana. Afortunadamente nos vino a buscar un tipo de la compañía de turismo en una Van con el clásico cartelito "Mr. Vidal". El hombre -argentino- hablaba perfecto el castellano así que nos entendimos. Ibamos al hotel Wellington en la 7AV y 55ST.
De inmediato apareció una carretera repleta de autos que iban desde Queens a Manhattan. Queens es el dormitorio de New York. Ahí viven 2.000.000 de almas. Por momentos íbamos a paso de hombre corriendo pero nunca parados. Yo me quería comer los vidrios de la Van, quería conocer los EEUU.
Pasamos bordeando el famoso Flushing Meadows donde Gabriela Sabattini disputaba los torneos de tenis. Poco a poco nos fuimos acercando a Manhattan rodeados por un enjambre de autos y camiones. Cruzamos el East River hacia la isla por el Queensboro Bridge y caímos frente a Central Park. Pocas cuadras más y el hombre nos dejó en la puerta del hotel.
Antes y en el viaje le contratamos una excursión guiada en castellano para ver New York de noche. Nos pasarían a buscar por el hotel a las 20,30 hs. Entramos al hotel y nos esperaba una petit sorpresa: los hoteles tiene el check out a las 12 y el check in a las 15 hs. o sea que teníamos que esperar hasta las 3 de la tarde para entrar. Eran las 7 de la mañana y estábamos cansados del viaje. Dejamos las valijas en custodia y nos dedicamos a patear New York recién llegados, vírgenes, cansados, tontos y nuevitos.
Lo primero que sentí al andar media cuadra fue IMPACTO.
Los edificios son impresionantemente altos y todo es gigante. Caminamos la 7AV como dos chorlitos con el OH en la boca a cada paso. Paramos en un boliche a tomar un café y no dábamos pie con bola para pedir lo que queríamos. Era todo nuevo y la gente que nos acompañaba a cada paso era muy extraña: una fauna desconocida en Argentina. Son lo más bizarro que he visto en mi vida viajera.
De repente recordé lo que había estudiado antes y le dije a Susana: por acá cerquita está la catedral de Saint Patrik's. Mapa en mano fuimos hacia ahí. Cruzamos la 6AV (Avenida de Las Américas) y en la MadisonAV y 50ST nos topamos con la mole. Entramos. Esa iglesia es espectacular, es la 5º en tamaño del mundo católico, un edificio fantástico de estilo gótico construído a mitad del siglo pasado. Le dije a Susana: ya conocemos otra de las 5, nos falta la St. Paul de Londres.
En efecto: la primera es San Pedro (Vaticano) con 186 mts. de largo en la nave central.
Segunda San Pablo en Londres.
Tercera Santa María in Fiore en Firenze.
Cuarta Notre Dame en Paris.
Y quinta Saint Patrick's en New York.
Conocimos St Patrick's y nos sacamos fotos frente a esa descomunal puerta de entrada de bronce que debe pesar varias toneladas. Adentro el edificio es impresionante en altura y santidad, un monumento a la arquitectura del siglo pasado. Fotos y más fotos. Tiene 101 metros de altura y 124 de largo. El carrillón tiene 19 campanas. (la catedral de La plata va a levantar 137 y Lujan tiene 105)
Delante de St Patrick's en la Madison se levanta el edificio del Rockefeller Center. Se extiende desde la 5AV hasta más allá de la sexta y de la calle 48 a la 51. Son pilas de edificios construídos en las décadas del 40 y del 50. Son ciudades verticales en un par de manzanas de Manhattan frente a St Patrick's. Al lado de esa brutal iglesia en la esquina de Madison y la 50ST han construído un rascacielos con frente de vidrio y la iglesia se refleja contra esa pared de vidrios algo profano y digno de fotos. Los americanos respetan más a Mickey que al Señor.
Luego fuimos a otra muy cerca, la Saint Thomas Church en la 5AV y 53ST. Era la mañana del miércoles y teníamos que hacer tiempo para entrar al hotel. El altar de esa iglesia es una obra de arte y nos quedamos boquiabiertos apreciándolo. En el afiche que me traje dice arriba: "suggested donation 25 ctvs." Si Cristo regresara los saca a esos filisteos a latigazos del templo... Por fuera en las escalinatas hacen noche los homeless. Pasamos por ahí alguna noche y los vimos envueltos en cartones y diarios, 60 o 70 a la intemperie, arrepujándose entre ellos para aguantar la triste vida y el puto destino. Debe ser terrible quedarse sin casa, me lo traté de imaginar viendo a esos desgraciados en las escalinatas de esa iglesia rodeados por los rascacielos de Manhattan y las limousinas... Cristo los haría entrar; el cura de St.Thomas, el reverendo Andrew Mead no. Que se caguen de frío ahí afuera en las escalinatas que algo habrán hecho para merecer eso o es que no han aprendido que el cielo de Manhattan cotiza en dólares?
Era media mañana y el pescado sin vender. Cansados como mulas luego del largo viaje paramos por ahí como dos boludos a comer algo: nos arrancaron la cabeza. Una idea feliz de Susana hizo que regresáramos al hotel a las 13 hs. para preguntar si ya estaba la habitación disponible. Sí, lo estaba. Debo confesar que Susana siempre tiene mejores ideas que las mías. Nos pegamos un baño y listos para salir a conquistar New York. Estábamos en un piso 24 con vista al Central Park y ahí abajo en la 7AV y 56ST veíamos la terraza del Carnegie Hall donde los Beatles grabaron una punta de canciones. Volvimos a la carga con Manhattan y se nos hizo la tarde.
Caminamos insensiblemente las AV y ST procurando encontrarle la vuelta a la ciudad. A las 20.30 hs. nos pasaron a buscar para hacer New York de noche y fuimos. Nos tocó un guía muy bueno, un portorricano apasionado por New York. Acá debo decir algo: todos los neoyorquinos aman New York sin vueltas. Ellos saben que están en el centro del universo y nunca critican nada. Saben que son privilegiados y que viven en el ombligo del mundo, lo saben.
Agrego algo: tienen mucho respeto por las leyes y su sistema de gobierno, su presidente y sus instituciones. Se refieren a Bill Clinton como al emperador de Roma y no se lo critica ni hay chistes sobre él.
La justicia funciona y esos tipos tienen un respeto increíble por los estamentos municipal, provincial y federal. Diría mi amigo Jorge: ahí el Otro tiene consistencia. No hay suspicacias sobre los funcionarios, todos saben que si alguien mete la mano en la lata esa mano se corta.
Y vimos New York de noche... -queridos hermanos: es de locos! Nos pasearon por Manhattan, por todas las avenidas y calles del mid town y el down town. Paramos en la 5AV y nos hicieron subir al Empire State al piso 86. Yo no podía creer lo que estaba viendo... ese edificio es el que en mis años de la infancia figuraba como el más alto del mundo. Hay un foto en mis diccionarios ed. 1951 donde yo de chico me imaginaba lo que sería ese edificio...
Subí al Empire State y saqué como 10 fotos, estaba enloquecido. Eran las 22 hs. del 9/6/99 hora de New York. La planta baja tiene todas las paredes de marmol y hay una vitrina gigantesca donde constan las oficinas que lo habitan... son miles, miles y recontra miles y es sólo uno de los edificios de Manhattan...
Después o antes el buen hombre guía nos llevó a New Jersey pasando por un tunel debajo del río Hudson 14 metros por debajo del lecho del río en roca taladrada hace 100 años.
Ahí fue otra locura. Primero recorrimos un barrio muy bonito de casas bajas y muy arbolado cuyo nombre no recuerdo. En un momento el tipo pregunta: "quién nació aquí?" Nadie responde y el hombre pone el casette de Frank Sinatra cantando "New York... New York". En efecto, estábamos en la patria de Sinatra, el hijo dilecto de New Jersey. Pasamos por la escuela donde Frank había estudiado y nuestro guía no paraba de referir a Sinatra.
Luego nos llevó a una terraza sobre el río Hudson y nos mostró Manhattan de noche. Ay mamita, ahí te querés morir. Teníamos toda la ciudad a la vista y de noche totalmente iluminada río Hudson de por medio. Nunca voy a olvidar esa vista que ese buen hombre nos brindó.
Ese tipo era un apasionado de New York y nos lo hizo sentir. Regresamos a Manhattan por el tunel donde se filmó "day light" la de Stallone, uno de los tantos túneles que conectan New Jersey con Manhattan.
Las casas de New Jersey no tiene rejas, los edificios de Manhattan tampoco. Eso de enrejar todo es una puta costumbre de nuestra pampa, un homenaje al Dios de la inseguridad. Por allá nadie pone rejas, en toda New York no vi rejas en ninguna ventana. Hotel y a apolillar!
PD: esa ciudad no duerme. Hay un par de motivos por los cuales está total y absolutamente iluminada de noche. El primero es que ni bien termina el día entran a trabajar un ejército de personas para limpiar los rascacielos. Son millones de oficinas y cada edificio es un mundo, como un pueblo vertical. Es preciso dejarlo listo para el siguiente día, limpiar los vidrios y los interiores, metro a metro. El segundo motivo es que la ciudad es básicamente financiera y la bolsa de New York marca el ritmo del universo conocido. Los tipos no se pueden ir a dormir ya que la bolsa de Tokio cierra a las 3 de la mañana hora de New York y tienen que estar al tanto de lo que pasa en Japon, Alemania, Indochina o Buenos Aires.
PD: tuve una manera de representarme lo que es New York. Cada manzana -mejor dicho cada rascacielo- es como un pueblo de la provincia de Buenos Aires verticalmente hablando. Si en una manzana hay 4 rascacielos hay que pensarlos como 4 pueblos viviendo en una sola manzana. De hecho cada edificio tiene todo lo que hace falta: lavandería, peluquería, almacén, verdulería, restaurant solarium, masajes, gimnasio, etc. etc. -vale decir que teóricamente no hace falta salir del edificio, más bien uno podría vivir dentro sin salir nunca.
PD: la referencia de New York son los edificios y la gente te lo dice. El de la Bell, el Toyota, el Empire State, el Rockefeller Center, las Trump Towers, las Twin, etc. etc. -cuando te indican un lugar va el rascacielo como referencia obligada.
PD: hay otro hijo dilecto de New York al que nadie mencionó pero al que yo recordé a cada paso: Walt Withman.
Miércoles 9/6/99
Llegamos al aeropuerto JFK muy temprano a eso de las 6 de la mañana. Afortunadamente nos vino a buscar un tipo de la compañía de turismo en una Van con el clásico cartelito "Mr. Vidal". El hombre -argentino- hablaba perfecto el castellano así que nos entendimos. Ibamos al hotel Wellington en la 7AV y 55ST.
De inmediato apareció una carretera repleta de autos que iban desde Queens a Manhattan. Queens es el dormitorio de New York. Ahí viven 2.000.000 de almas. Por momentos íbamos a paso de hombre corriendo pero nunca parados. Yo me quería comer los vidrios de la Van, quería conocer los EEUU.
Pasamos bordeando el famoso Flushing Meadows donde Gabriela Sabattini disputaba los torneos de tenis. Poco a poco nos fuimos acercando a Manhattan rodeados por un enjambre de autos y camiones. Cruzamos el East River hacia la isla por el Queensboro Bridge y caímos frente a Central Park. Pocas cuadras más y el hombre nos dejó en la puerta del hotel.
Antes y en el viaje le contratamos una excursión guiada en castellano para ver New York de noche. Nos pasarían a buscar por el hotel a las 20,30 hs. Entramos al hotel y nos esperaba una petit sorpresa: los hoteles tiene el check out a las 12 y el check in a las 15 hs. o sea que teníamos que esperar hasta las 3 de la tarde para entrar. Eran las 7 de la mañana y estábamos cansados del viaje. Dejamos las valijas en custodia y nos dedicamos a patear New York recién llegados, vírgenes, cansados, tontos y nuevitos.
Lo primero que sentí al andar media cuadra fue IMPACTO.
Los edificios son impresionantemente altos y todo es gigante. Caminamos la 7AV como dos chorlitos con el OH en la boca a cada paso. Paramos en un boliche a tomar un café y no dábamos pie con bola para pedir lo que queríamos. Era todo nuevo y la gente que nos acompañaba a cada paso era muy extraña: una fauna desconocida en Argentina. Son lo más bizarro que he visto en mi vida viajera.
De repente recordé lo que había estudiado antes y le dije a Susana: por acá cerquita está la catedral de Saint Patrik's. Mapa en mano fuimos hacia ahí. Cruzamos la 6AV (Avenida de Las Américas) y en la MadisonAV y 50ST nos topamos con la mole. Entramos. Esa iglesia es espectacular, es la 5º en tamaño del mundo católico, un edificio fantástico de estilo gótico construído a mitad del siglo pasado. Le dije a Susana: ya conocemos otra de las 5, nos falta la St. Paul de Londres.
En efecto: la primera es San Pedro (Vaticano) con 186 mts. de largo en la nave central.
Segunda San Pablo en Londres.
Tercera Santa María in Fiore en Firenze.
Cuarta Notre Dame en Paris.
Y quinta Saint Patrick's en New York.
Conocimos St Patrick's y nos sacamos fotos frente a esa descomunal puerta de entrada de bronce que debe pesar varias toneladas. Adentro el edificio es impresionante en altura y santidad, un monumento a la arquitectura del siglo pasado. Fotos y más fotos. Tiene 101 metros de altura y 124 de largo. El carrillón tiene 19 campanas. (la catedral de La plata va a levantar 137 y Lujan tiene 105)
Delante de St Patrick's en la Madison se levanta el edificio del Rockefeller Center. Se extiende desde la 5AV hasta más allá de la sexta y de la calle 48 a la 51. Son pilas de edificios construídos en las décadas del 40 y del 50. Son ciudades verticales en un par de manzanas de Manhattan frente a St Patrick's. Al lado de esa brutal iglesia en la esquina de Madison y la 50ST han construído un rascacielos con frente de vidrio y la iglesia se refleja contra esa pared de vidrios algo profano y digno de fotos. Los americanos respetan más a Mickey que al Señor.
Luego fuimos a otra muy cerca, la Saint Thomas Church en la 5AV y 53ST. Era la mañana del miércoles y teníamos que hacer tiempo para entrar al hotel. El altar de esa iglesia es una obra de arte y nos quedamos boquiabiertos apreciándolo. En el afiche que me traje dice arriba: "suggested donation 25 ctvs." Si Cristo regresara los saca a esos filisteos a latigazos del templo... Por fuera en las escalinatas hacen noche los homeless. Pasamos por ahí alguna noche y los vimos envueltos en cartones y diarios, 60 o 70 a la intemperie, arrepujándose entre ellos para aguantar la triste vida y el puto destino. Debe ser terrible quedarse sin casa, me lo traté de imaginar viendo a esos desgraciados en las escalinatas de esa iglesia rodeados por los rascacielos de Manhattan y las limousinas... Cristo los haría entrar; el cura de St.Thomas, el reverendo Andrew Mead no. Que se caguen de frío ahí afuera en las escalinatas que algo habrán hecho para merecer eso o es que no han aprendido que el cielo de Manhattan cotiza en dólares?
Era media mañana y el pescado sin vender. Cansados como mulas luego del largo viaje paramos por ahí como dos boludos a comer algo: nos arrancaron la cabeza. Una idea feliz de Susana hizo que regresáramos al hotel a las 13 hs. para preguntar si ya estaba la habitación disponible. Sí, lo estaba. Debo confesar que Susana siempre tiene mejores ideas que las mías. Nos pegamos un baño y listos para salir a conquistar New York. Estábamos en un piso 24 con vista al Central Park y ahí abajo en la 7AV y 56ST veíamos la terraza del Carnegie Hall donde los Beatles grabaron una punta de canciones. Volvimos a la carga con Manhattan y se nos hizo la tarde.
Caminamos insensiblemente las AV y ST procurando encontrarle la vuelta a la ciudad. A las 20.30 hs. nos pasaron a buscar para hacer New York de noche y fuimos. Nos tocó un guía muy bueno, un portorricano apasionado por New York. Acá debo decir algo: todos los neoyorquinos aman New York sin vueltas. Ellos saben que están en el centro del universo y nunca critican nada. Saben que son privilegiados y que viven en el ombligo del mundo, lo saben.
Agrego algo: tienen mucho respeto por las leyes y su sistema de gobierno, su presidente y sus instituciones. Se refieren a Bill Clinton como al emperador de Roma y no se lo critica ni hay chistes sobre él.
La justicia funciona y esos tipos tienen un respeto increíble por los estamentos municipal, provincial y federal. Diría mi amigo Jorge: ahí el Otro tiene consistencia. No hay suspicacias sobre los funcionarios, todos saben que si alguien mete la mano en la lata esa mano se corta.
Y vimos New York de noche... -queridos hermanos: es de locos! Nos pasearon por Manhattan, por todas las avenidas y calles del mid town y el down town. Paramos en la 5AV y nos hicieron subir al Empire State al piso 86. Yo no podía creer lo que estaba viendo... ese edificio es el que en mis años de la infancia figuraba como el más alto del mundo. Hay un foto en mis diccionarios ed. 1951 donde yo de chico me imaginaba lo que sería ese edificio...
Subí al Empire State y saqué como 10 fotos, estaba enloquecido. Eran las 22 hs. del 9/6/99 hora de New York. La planta baja tiene todas las paredes de marmol y hay una vitrina gigantesca donde constan las oficinas que lo habitan... son miles, miles y recontra miles y es sólo uno de los edificios de Manhattan...
Después o antes el buen hombre guía nos llevó a New Jersey pasando por un tunel debajo del río Hudson 14 metros por debajo del lecho del río en roca taladrada hace 100 años.
Ahí fue otra locura. Primero recorrimos un barrio muy bonito de casas bajas y muy arbolado cuyo nombre no recuerdo. En un momento el tipo pregunta: "quién nació aquí?" Nadie responde y el hombre pone el casette de Frank Sinatra cantando "New York... New York". En efecto, estábamos en la patria de Sinatra, el hijo dilecto de New Jersey. Pasamos por la escuela donde Frank había estudiado y nuestro guía no paraba de referir a Sinatra.
Luego nos llevó a una terraza sobre el río Hudson y nos mostró Manhattan de noche. Ay mamita, ahí te querés morir. Teníamos toda la ciudad a la vista y de noche totalmente iluminada río Hudson de por medio. Nunca voy a olvidar esa vista que ese buen hombre nos brindó.
Ese tipo era un apasionado de New York y nos lo hizo sentir. Regresamos a Manhattan por el tunel donde se filmó "day light" la de Stallone, uno de los tantos túneles que conectan New Jersey con Manhattan.
Las casas de New Jersey no tiene rejas, los edificios de Manhattan tampoco. Eso de enrejar todo es una puta costumbre de nuestra pampa, un homenaje al Dios de la inseguridad. Por allá nadie pone rejas, en toda New York no vi rejas en ninguna ventana. Hotel y a apolillar!
PD: esa ciudad no duerme. Hay un par de motivos por los cuales está total y absolutamente iluminada de noche. El primero es que ni bien termina el día entran a trabajar un ejército de personas para limpiar los rascacielos. Son millones de oficinas y cada edificio es un mundo, como un pueblo vertical. Es preciso dejarlo listo para el siguiente día, limpiar los vidrios y los interiores, metro a metro. El segundo motivo es que la ciudad es básicamente financiera y la bolsa de New York marca el ritmo del universo conocido. Los tipos no se pueden ir a dormir ya que la bolsa de Tokio cierra a las 3 de la mañana hora de New York y tienen que estar al tanto de lo que pasa en Japon, Alemania, Indochina o Buenos Aires.
PD: tuve una manera de representarme lo que es New York. Cada manzana -mejor dicho cada rascacielo- es como un pueblo de la provincia de Buenos Aires verticalmente hablando. Si en una manzana hay 4 rascacielos hay que pensarlos como 4 pueblos viviendo en una sola manzana. De hecho cada edificio tiene todo lo que hace falta: lavandería, peluquería, almacén, verdulería, restaurant solarium, masajes, gimnasio, etc. etc. -vale decir que teóricamente no hace falta salir del edificio, más bien uno podría vivir dentro sin salir nunca.
PD: la referencia de New York son los edificios y la gente te lo dice. El de la Bell, el Toyota, el Empire State, el Rockefeller Center, las Trump Towers, las Twin, etc. etc. -cuando te indican un lugar va el rascacielo como referencia obligada.
PD: hay otro hijo dilecto de New York al que nadie mencionó pero al que yo recordé a cada paso: Walt Withman.
