Viaje a New York y Miami en junio de 1999, cuando todavía existian las Twin Towers...
Friday, September 17, 2004
NY 12-6-99
Asunto: NY/8/JMV/diario sábado
Sábado 12/6/99
El sábado enfilamos temprano para el Metropolitan Museum, el segundo más importante del mundo luego del Louvre (www.metmuseum.org). Tomamos el metro y equivocamos el trayecto así que estuvimos casi una hora recorriendo esa ciudad subterránea que perfora como lombriz las rocas de New York. Susana se había orientado mejor que yo y comandaba la expedición. Al final llegamos a la fifthAV y 82ST y entramos. Una chica empleada me preguntó qué quería yo ver. Me dijo: no intente verlo todo en un día, es imposible. Luego comprobé que ella tenía razón. Estuvimos 5 horas y agatas si vimos algo y a la disparada.
Arrancamos por las salas de Egipto; pilas de cosas expuestas dispendiosamente y con holgura. Templos enteros transportados ahí. Columnas, telas, alfarería, millones de objetos. Sólo en esa parte es para estar como 10 horas. El edificio del museo está sobre el Central Park y visitarlo todo demanda varios días. En 5 horas hicimos lo que pudimos. La colección de Egipto es la más grande del mundo exceptuando el museo de El Cairo.
Eso era un maremagnum de obras de arte de todas las civilizaciones: Africa, Oceanía, América Latina, Renacimiento Italiano, Japon, arte islámico... lo que pidas hermano, lo que pidas. Vimos la colección de Egipto desde el 3.100 AC en adelante pasando por todas las dinastías.
Luego fuimos a las europeans paintings con 3.000 cuadros del Renacimiento y finalmente algo de arte griego y romano: maravillas! Lo último que vimos fue una colección itinerante con obras de San Francisco de Asis traídas de Italia. Nos fuimos decepcionados por haber visto a la disparada un 5% de lo que el Metropolitan Museum guarda. En 5 horas no se puede ver nada. Regresamos al hotel cansados como mulas.
Por la tarde Susana quiso ir a Macy's, una de esas tiendas que hacen liquidaciones de temporada, en Times Square. No la acompañé, me quedé en una pizzería muy dispuesto a escribir mis cartas. Cogí (perdón) una mesa de 4 y desparramé mis cosas. A los 10 minutos ya se me sentó alguien delante a comer un plato de ravioles y 5 minutos después ya había otro a mi lado con dos porciones de pizza, y enseguida una mina en el asiento restante con una hamburguesa y una coca cola. Yo estaba a las puteadas para adentro, diciéndome que eso no era justo, que por qué diablos tenían que venir a romperme las talopes si yo estaba tranquilo con mis cartas...
Así es New York brothers, la gente se apilona y finalmente terminan por compartir una mesa de 4 aunque ninguno le hable a nadie.
Seguía el sábado y a las 18 hs. enfilamos para el Soho, queríamos ver ese barrio de bohemios, artistas e intelectuales, en el down town. Un lujo el sitio, para quedarse a vivir. Las casas son todas de estilo inglés de más de 100 años. Casa, bar, casa, casa y bar. Todas con la famosa escalera de incendios y de ladrillo visto. Anduvimos unas cuantas cuadras por el Soho admirando las galerías de arte y los pintores en las calles.
Para terminar el sábado nos corrimos unas pocas cuadras a Little Italy y nos sentamos en una vereda de la Mulberry ST a tomar una cerveza. Regresamos al hotel en el metro, de noche y con miedo. Arribamos a la 7AV y 55ST como a las 22 hs. y planchamos. New York te palma hermano.
Ya a la altura de ese sábado y con los tour hechos le habíamos encontrado la vuelta a la ciudad y nos manejábamos perfectamente. Mi cabeza latinoamericana tercer mundo nunca olvida ni olvidó que el sub-desarrollo es consecuencia del desarrollo, pero bueno... yo no había ido a juzgar el modelo sino a conocerlo. Cuando uno va como turista ve lo que quiere ver y es muy poco crítico. Así las cosas Gerard.
Sábado 12/6/99
El sábado enfilamos temprano para el Metropolitan Museum, el segundo más importante del mundo luego del Louvre (www.metmuseum.org). Tomamos el metro y equivocamos el trayecto así que estuvimos casi una hora recorriendo esa ciudad subterránea que perfora como lombriz las rocas de New York. Susana se había orientado mejor que yo y comandaba la expedición. Al final llegamos a la fifthAV y 82ST y entramos. Una chica empleada me preguntó qué quería yo ver. Me dijo: no intente verlo todo en un día, es imposible. Luego comprobé que ella tenía razón. Estuvimos 5 horas y agatas si vimos algo y a la disparada.
Arrancamos por las salas de Egipto; pilas de cosas expuestas dispendiosamente y con holgura. Templos enteros transportados ahí. Columnas, telas, alfarería, millones de objetos. Sólo en esa parte es para estar como 10 horas. El edificio del museo está sobre el Central Park y visitarlo todo demanda varios días. En 5 horas hicimos lo que pudimos. La colección de Egipto es la más grande del mundo exceptuando el museo de El Cairo.
Eso era un maremagnum de obras de arte de todas las civilizaciones: Africa, Oceanía, América Latina, Renacimiento Italiano, Japon, arte islámico... lo que pidas hermano, lo que pidas. Vimos la colección de Egipto desde el 3.100 AC en adelante pasando por todas las dinastías.
Luego fuimos a las europeans paintings con 3.000 cuadros del Renacimiento y finalmente algo de arte griego y romano: maravillas! Lo último que vimos fue una colección itinerante con obras de San Francisco de Asis traídas de Italia. Nos fuimos decepcionados por haber visto a la disparada un 5% de lo que el Metropolitan Museum guarda. En 5 horas no se puede ver nada. Regresamos al hotel cansados como mulas.
Por la tarde Susana quiso ir a Macy's, una de esas tiendas que hacen liquidaciones de temporada, en Times Square. No la acompañé, me quedé en una pizzería muy dispuesto a escribir mis cartas. Cogí (perdón) una mesa de 4 y desparramé mis cosas. A los 10 minutos ya se me sentó alguien delante a comer un plato de ravioles y 5 minutos después ya había otro a mi lado con dos porciones de pizza, y enseguida una mina en el asiento restante con una hamburguesa y una coca cola. Yo estaba a las puteadas para adentro, diciéndome que eso no era justo, que por qué diablos tenían que venir a romperme las talopes si yo estaba tranquilo con mis cartas...
Así es New York brothers, la gente se apilona y finalmente terminan por compartir una mesa de 4 aunque ninguno le hable a nadie.
Seguía el sábado y a las 18 hs. enfilamos para el Soho, queríamos ver ese barrio de bohemios, artistas e intelectuales, en el down town. Un lujo el sitio, para quedarse a vivir. Las casas son todas de estilo inglés de más de 100 años. Casa, bar, casa, casa y bar. Todas con la famosa escalera de incendios y de ladrillo visto. Anduvimos unas cuantas cuadras por el Soho admirando las galerías de arte y los pintores en las calles.
Para terminar el sábado nos corrimos unas pocas cuadras a Little Italy y nos sentamos en una vereda de la Mulberry ST a tomar una cerveza. Regresamos al hotel en el metro, de noche y con miedo. Arribamos a la 7AV y 55ST como a las 22 hs. y planchamos. New York te palma hermano.
Ya a la altura de ese sábado y con los tour hechos le habíamos encontrado la vuelta a la ciudad y nos manejábamos perfectamente. Mi cabeza latinoamericana tercer mundo nunca olvida ni olvidó que el sub-desarrollo es consecuencia del desarrollo, pero bueno... yo no había ido a juzgar el modelo sino a conocerlo. Cuando uno va como turista ve lo que quiere ver y es muy poco crítico. Así las cosas Gerard.
